Los mercados municipales de Alicante se preparan para una nueva etapa. La gastronomía ha ido ganando presencia en estos espacios, con barras, bares, tapas y establecimientos de restauración que conviven cada vez más con los tradicionales puestos de alimentación.
Ahora, el Ayuntamiento quiere adaptar la normativa a esta nueva realidad. La modificación de la Ordenanza Municipal de Mercados recibió el respaldo de la Comisión de Servicios y se ha sometido a aprobación definitiva en el Pleno ordinario de este jueves, 24 de septiembre.
La propuesta ha salido adelante en comisión con los votos de PP y Vox, mientras que PSOE, Compromís y EU-Podem votaron en contra. Las alegaciones presentadas fueron rechazadas y, una vez aprobada definitivamente, la nueva norma deberá publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia y abrirse un nuevo periodo de exposición pública y alegaciones.
La concejala de Mercados, Lidia López, defiende que la reforma permitirá modernizar unas instalaciones cuya ordenanza llevaba más de una década sin actualizarse. El objetivo municipal es mantener el abastecimiento alimentario como actividad principal, pero permitir que pueda convivir con nuevas fórmulas de consumo.
La nueva ordenanza actualiza 69 de los 120 artículos de la normativa y establece criterios para organizar los distintos usos dentro de los mercados, buscando garantizar la movilidad, la seguridad, la accesibilidad, la limpieza y el correcto uso de las zonas comunes.
El Ayuntamiento insiste en que la restauración y la degustación tendrán carácter complementario y que el comercio alimentario seguirá siendo el elemento vertebrador de estos equipamientos públicos. La normativa también contempla una mayor flexibilidad de horarios para las unidades comerciales y de restauración y pretende mejorar la gestión de residuos y la eficiencia de las instalaciones.
Además, el consistorio plantea que cada mercado pueda disponer de un Reglamento de Régimen Interior propio, adaptado a sus características y elaborado junto a las asociaciones de comerciantes y usuarios.
La reforma, sin embargo, no cuenta con el respaldo de toda la corporación. Los grupos de la oposición consideran que el nuevo marco puede favorecer un aumento de la actividad hostelera. En las alegaciones y propuestas planteadas, el PSOE reclamó, entre otras cuestiones, limitar la restauración al 15% de las unidades y de la superficie comercial útil, mientras que EU-Podem planteó un límite del 12%, además de otras medidas para priorizar la recuperación de los puestos vacíos mediante comercio tradicional.
Desde el Gobierno municipal se sostiene, por el contrario, que la reforma no pretende sustituir el comercio de alimentación por hostelería, sino adaptar los mercados a los nuevos hábitos de consumo manteniendo su función pública y alimentaria. La propuesta recibió previamente el respaldo del 73% del Consejo Local de Comercio, con 16 votos favorables de sus 22 integrantes.
El debate queda así abierto: cómo modernizar los mercados de Alicante y hacerlos más atractivos sin que la gastronomía termine desplazando a la actividad tradicional que dio origen a estos espacios.
El Pleno municipal tendrá ahora la última palabra sobre la aprobación definitiva de una ordenanza que pretende marcar el futuro de los mercados alicantinos.