Vecinos Miguel Hernández afectados incendio2
Los afectados reclaman una solución habitacional estable que les permita recuperar una mínima normalidad, especialmente para los menores, cuya escolarización y bienestar emocional —aseguran— se están viendo gravemente afectados por la incertidumbre actual

Las familias afectadas por el incendio declarado el pasado 16 de febrero en un bloque de viviendas del barrio Miguel Hernández de Alicante han presentado una queja ante el Síndic de Greuges ante la falta de una alternativa habitacional estable tras el siniestro.

Según explican los propios vecinos, el plazo de permanencia en el hostal de la Santa Faz, donde fueron alojados de manera provisional, finalizaba inicialmente el viernes 6 de marzo, aunque finalmente se ha prorrogado hasta este viernes día 13. A partir de esa fecha, si no se encuentra una solución, las familias temen quedarse sin un lugar donde dormir.

Actualmente permanecen alojadas en este establecimiento varias familias con 24 menores, además de dos mujeres embarazadas y una persona con discapacidad, todas ellas en una situación que califican de provisional e incierta. Los afectados denuncian que continúan fuera de su entorno habitual y sin una solución habitacional estable, lo que les genera “estrés e inseguridad”.

24 menores realojados del incendio en Miguel Hernández no pueden ir al colegio por falta de coordinación municipal

Uno de los vecinos afectados, Cortés, señala que la situación está teniendo consecuencias en la vida diaria de las familias. “La vida cotidiana se ha visto completamente trastocada”, explica. Entre los principales problemas destaca que los menores no pueden acudir a sus centros educativos habituales por la falta de medios de transporte desde el lugar donde están alojados hasta sus colegios. “Es difícil organizarnos de esa manera”, afirma.

Según relatan, esta circunstancia está afectando también al bienestar emocional de los niños y niñas, algunos de los cuales requieren atención especializada.

Un incendio que dejó decenas de desalojados

El incendio se originó a primera hora de la mañana del 16 de febrero en una vivienda situada en la última planta de un edificio de la calle Pavía, en el barrio Miguel Hernández. Las llamas se propagaron rápidamente y obligaron a desalojar 36 viviendas de tres bloques, con varios vecinos atendidos por inhalación de humo.

Tras el siniestro, el Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat Valenciana activaron un dispositivo de emergencia para atender a los afectados y buscar soluciones de realojo temporal mientras se evaluaban los daños en los inmuebles.

Las primeras inspecciones técnicas concluyeron que el bloque donde se originó el fuego presenta daños estructurales graves que hacen muy difícil su rehabilitación, mientras que los edificios colindantes también sufrieron importantes daños por agua durante las labores de extinción.

En ese contexto, las administraciones procedieron al realojo de las familias que contaban con contrato en las viviendas sociales, mientras que otras personas en situación más vulnerable fueron trasladadas temporalmente a un hostal de la ciudad con el apoyo de los servicios sociales y entidades como Cruz Roja.

Reclamación ante el defensor autonómico

Ante la falta de una alternativa definitiva semanas después del incendio, las familias que permanecen en el hostal han decidido elevar su situación al Síndic de Greuges para solicitar su intervención.

Los afectados reclaman una solución habitacional estable que les permita recuperar una mínima normalidad, especialmente para los menores, cuya escolarización y bienestar emocional —aseguran— se están viendo gravemente afectados por la incertidumbre actual.

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