El Grupo Municipal de Compromís en el Ayuntamiento de Alicante ha vuelto a denunciar públicamente la situación que, a su juicio, atraviesan tanto el Mercado Central de Alicante como los mercados de barrio de la ciudad. La formación acusa al equipo de gobierno de incumplir promesas, permitir el deterioro de los espacios comerciales tradicionales y fomentar un modelo basado en la hostelería.
El portavoz municipal, Rafa Mas, ha recordado que en diciembre de 2023 el alcalde, Luis Barcala, anunció un plan para modernizar el Mercado Central y convertirlo en un eje clave para revitalizar el comercio local. “Más de dos años después, muchas de aquellas promesas siguen sin cumplirse”, ha señalado Mas.
Más hostelería y menos mercado tradicional
Uno de los aspectos más criticados es el cambio progresivo del modelo comercial del Mercado Central. Según Compromís, se está produciendo un aumento de los puestos de hostelería —bares y espacios de consumo— en detrimento de los tradicionales de alimentación.
Desde la formación aseguran que esta tendencia contradice los compromisos iniciales del gobierno municipal, que prometió preservar la esencia del mercado. Comerciantes consultados también han trasladado su preocupación por la pérdida de identidad del recinto y la competencia desigual.
Además, Compromís denuncia que el entorno del mercado se ha convertido en lo que califican como un “parque temático de borrachera”, con presencia de charangas y episodios de ruido que, según indican, vulneran la Ordenanza Municipal aprobada en 2025. Estas actividades estarían generando molestias vecinales y afectando al normal funcionamiento del espacio.
Mercados de barrio: “abandono total”
La crítica no se limita al Mercado Central. Compromís ha extendido su denuncia a los mercados municipales de barrio, que —según afirman— sufren una situación de abandono generalizado.
En el mercado de Carolinas, la formación señala que, pese a una inversión de 300.000 euros en reformas, persisten problemas estructurales como goteras e inundaciones.
En Babel, denuncian la falta de aire acondicionado y averías prolongadas en los ascensores, lo que dificulta el acceso, especialmente para personas mayores o con movilidad reducida.
Por su parte, los mercados de San Blas y Benalúa presentan, según Compromís, deficiencias en limpieza y mantenimiento, además de acumular “promesas vacías” por parte del equipo de gobierno.
Reclaman un cambio de rumbo
Desde Compromís exigen al Ayuntamiento un cambio en la gestión de los mercados municipales, apostando por reforzar el comercio tradicional, mejorar las infraestructuras y garantizar el cumplimiento de la normativa.
Mientras tanto, el debate sobre el modelo de mercado en Alicante sigue abierto, con tensiones entre la promoción turística y hostelera y la preservación del tejido comercial de proximidad.