El emblemático barrio de Santa Cruz, uno de los rincones más singulares del casco antiguo de Alicante, vive días de inquietud a escasas jornadas del inicio de la Semana Santa. Vecinos de la zona han alzado la voz ante la aparición de grietas de gran tamaño en distintos puntos del barrio, un problema que, denuncian, evidencia el deterioro progresivo de este enclave histórico.
Las hendiduras han sido detectadas en muros de contención situados en zonas clave como el mirador de Santa Cruz, junto a la ermita, así como en calles como San Antonio o el vial San Luis. Se trata de estructuras que sostienen tanto viviendas como espacios públicos, lo que ha incrementado la preocupación por la seguridad de residentes y visitantes.
Los vecinos alertan de que esta situación se agrava especialmente en un momento crítico para el barrio, que en apenas unos días se convierte en uno de los principales escenarios de la Semana Santa alicantina. Durante estas fechas, miles de personas recorren sus estrechas calles para presenciar las procesiones, especialmente la del Miércoles Santo, profundamente ligada a la identidad del barrio.
A la aparición de las grietas se suma, según denuncian residentes y grupos políticos, un deterioro generalizado del entorno urbano. Elementos como mobiliario urbano en mal estado, suciedad acumulada o estructuras provisionales sujetas con cuerdas reflejan, aseguran, una falta de mantenimiento continuado.
“Es una situación que genera alarma. No solo por la imagen que se proyecta en unas fechas clave, sino por el riesgo que puede suponer”, señalan fuentes vecinales, que reclaman actuaciones urgentes para garantizar la seguridad en la zona.
Por su parte, el Ayuntamiento de Alicante ha confirmado que técnicos municipales ya están evaluando el estado de las grietas y trabajando en la adopción de medidas preventivas de cara a las procesiones.
El barrio de Santa Cruz, situado en las faldas del castillo de Santa Bárbara y considerado uno de los más pintorescos de la ciudad, se convierte cada año en epicentro de la tradición y la devoción durante la Semana Santa. Precisamente por ello, vecinos y colectivos insisten en la necesidad de una intervención urgente que preserve tanto la seguridad como la imagen de este enclave histórico en sus días más importantes.