La investigación comenzó después de que la mujer denunciara que un hombre se había ofrecido a ayudarla con los trámites para abrir una cuenta de repartidora. La perjudicada le facilitó sus datos personales y, una vez creada la cuenta, el supuesto colaborador se negó a entregarle las claves de acceso.
Pero el engaño no terminó ahí. Cuando la mujer contactó con él para recuperar el control de su cuenta, el hombre llegó a exigirle 50 euros a cambio de facilitarle las contraseñas. Ante esta situación, decidió acudir a la Policía Nacional.
Los investigadores descubrieron entonces el verdadero alcance de la operación. El detenido estaba utilizando la cuenta de la mujer para realizar repartos, pero había diseñado un sistema para quedarse con el dinero de los pedidos.
SOLO ACEPTABA PEDIDOS PAGADOS EN EFECTIVO
El hombre había vinculado a la cuenta bancaria de la víctima sus datos de registro y seleccionaba únicamente los pedidos que los clientes abonaban en efectivo. Por el contrario, rechazaba todos aquellos que se pagaban con tarjeta.
De esta manera, se quedaba con el dinero que los clientes entregaban al recibir la comida, una cantidad que debía llegar tanto a los establecimientos que preparaban los pedidos como a la propia plataforma de reparto. El resultado fue que la mujer acabó acumulando una deuda con la empresa por unas cantidades que nunca había recibido.
Además, el investigado había facilitado su propio número de teléfono y su dirección de correo electrónico para recibir los encargos, lo que impedía a la verdadera titular de la cuenta contactar con la plataforma y advertir de lo que estaba sucediendo.
La investigación permitió averiguar que el hombre habría preparado el engaño desde el principio. Según la Policía, tenía vetado el acceso a la plataforma de reparto por incidentes anteriores con la empresa, por lo que habría utilizado los datos de la mujer para sortear esa prohibición.
Tras identificarlo, los agentes organizaron un dispositivo de búsqueda que permitió localizarlo y detenerlo como presunto autor de delitos de falsedad documental, usurpación de identidad y estafa.
El arrestado, de 45 años, fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Alicante después de finalizar las diligencias policiales.