La quinta edición del Benidorm Fest cerró ayer sábado una noche histórica en el Palau d’Esports l’Illa de Benidorm, donde Tony Grox y Lucycalys se proclamaron ganadores con su canción “T Amaré”, llevándose la codiciada Sirenita de Oro y un premio económico de 150.000 euros.
La dupla gaditana conquistó a jurado, demoscópico y público con un estilo que fusiona el pop urbano-flamenco con una puesta en escena impactante, logrando un total de 166 puntos en la votación final.
A pesar de que esta edición no seleccionó representante para el Festival de Eurovisión 2026 —debido a la retirada de España de esa competición—, el Benidorm Fest volvió a demostrar su relevancia como escaparate de la música contemporánea española.
Una noche marcada por la emoción y la música
La final, presentada por Jesús Vázquez, Javier Ambrossi, Inés Hernand y Lalachus, contó con doce actuaciones que abarcaron géneros diversos y reflejaron la vitalidad creativa del panorama musical nacional.
Además del triunfo de Tony Grox y Lucycalys, la gala incluyó actuaciones especiales de ex participantes como Melody, Chanel, Blanca Paloma, Nebulossa y Vicco.
En segundo lugar quedó ASHA con “Turista”, seguida de Rosalinda Galán con “Mataora”.
Premios y perspectivas tras la victoria
El premio de 150.000 euros —repartidos entre intérpretes y compositores— supone un impulso importante para la carrera de la pareja ganadora. Además, el jurado les otorgó el Premio Univisión, lo que les permitirá realizar proyectos en Miami junto a destacados productores latinos y amplificar su proyección internacional.
En declaraciones tras la ceremonia, Tony Grox expresó su emoción por el reconocimiento y su intención de seguir desarrollando su propuesta artística, mientras que Lucycalys afirmó sentirse «en shock» y agradecida por el apoyo recibido, describiendo el momento como un punto de inflexión en su trayectoria.
Reacciones y contexto del festival
La edición de este año ha estado marcada por la gran participación del público —con más de 46.000 votos emitidos— y por momentos comentados, como el gesto de la artista Nebulossa durante su actuación, que generó debate en redes y comentarios oficiales de RTVE sobre libertad de expresión en la música.
Aunque las audiencias generales sufrieron una ligera caída respecto a años anteriores, el certamen mantiene su importancia como plataforma de lanzamiento para nuevos talentos y consolidación de artistas emergentes.