Luis Rodriguez opinión Nuño
Socialistas y populares volvieron a ser extraños amigos de cama, y se firmó el decreto que vuelve a poner a Valencia como hito del transporte en el Mediterráneo

No podemos sino congratularnos de que por raro que pueda parecer en la política española, alguna vez los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE se hayan unido para que el puerto de Valencia sumando la iniciativa privada, y en menor cuantía millonaria la pública, desbloquee la gran terminal en construcción que cuando finalice lo convertirá en el mayor puerto de España, por encima de Algeciras y Barcelona, y uno de los más importantes del Mediterráneo.

De nuevo el batiburrillo Sumar, partido donde caben tantas ideologías como en un diccionario de las ideas, con la lógica adhesión de «Los Verdes» en todos sus tonos, y algún que otro partido testimonial se han opuesto al proyecto alegando poco menos que la desertización del contorno, empezando por El Cabañal y acabando con los pocos huertos que le quedan al municipio capitalino; amén de la contaminación medioambiental sufrida por todo aquel que viva en torno al Grao y su contornada.

Socialistas y populares volvieron a ser extraños amigos de cama, y se firmó el decreto que vuelve a poner a Valencia como hito del transporte en el Mediterráneo

El alicantino Carlos Mazón, hoy presidente de la Generalitat, y con auténtica necesidad de hacer cartel en el «Cap i casal», ayudado por el empresario Boluda y su corte de honor valenciana, pusieron todas sus baterías mirando a Madrid-Moncloa, arguyendo como razón incontestable el que el Partido Socialista del País Valenciano fue el primer impulsor de tan mayestático proyecto portuario para dar salida a toda la mercancía (contenedores) mesetaria empezando por el propio Madrid, cuyo nivel exportador ya los sitúa por encima de Barcelona. Así que socialistas y populares volvieron a ser extraños amigos de cama, y se firmó el decreto que vuelve a poner a Valencia como hito del transporte en el Mediterráneo.

Todos contentos, pero como no puede resultar más obvio en esta España de las Autonomías, los bárbaros del Sur, es decir Alicante capital, toda vez que los «valencianos de Valencia» habían conseguido lo suyo, saltaron, asumiendo su condición de segundones, pero no conformados con que a unos tanto y a otros tampoco, pues desde la pequeña ampliación del muelle de Poniente por OHL, poco más beneficio ha mejorado y ampliado el que en otro tiempo fuera «el puerto de Madrid».

Carlos Eleno, director del puerto de Alicante, ingeniero profesional, independiente políticamente (dentro de lo posible) y buen conocedor del tema, que sustituyó a un político full time (JJ Ripoll, a su vez heredero de otros peperos en esta canonjía, talmente como JJ Gisbert bajo mandato socialistas), ofreció hace años mayores garantías tanto para la ampliación de carga y descarga, como para evitar las poluciones de las que tan razonadamente se quejan los vecinos de San Gabriel, El Palmeral, etc. Su intención era ni más ni menos que convertir en dársena portuaria de ciudad para ocio y paseantes con suficiente reclamo como lugar de anexión al casco urbano y expansión lúdica compartida, pero y también socioeconómica, porque, aunque lo que verdaderamente da dinero un puerto son los contenedores, no nos engañemos, también convertirnos en punto de referencia-escala de cruceros, aporta sus buenos dineros a la economía local.

Hay ejemplos donde mirarse, desde la propia Barcelona pasando por los más recogidos de Malta, Marsella, Dubrovnik, Santorini, Nápoles, Mykonos, y así podríamos seguir con ciudades que gracias a la industria turística han sabido reconvertir sus muelles en paseos con mucho local comercial, restauración y esparcimiento desde discotecas a cervecerías y licorerías. Ya se desgració bastante la ciudad con El Meliá franquista tapiándola de su natural litoral levantino, extendiéndose después con galerías comerciales sin la menor gracia arquitectónica. Hora es de abrirse a los planos y las pantallas para rediseñar contemporáneamente espacios y funciones de un puerto que, aunque ligeramente recuperado, viene sufriendo décadas de olvido en caída libre.

Algo tendrán que decir Luis Barcala (plusmarquista junior) Carlos Eleno (el rostro impenetrable) y el novísimo Luis Rodríguez (orador eternizado y buen amigo de Mazón). Precisamente, en 12TV, Mazón se salió por la tangente cuando le preguntaron por el tema de los puertos comparados El Grao y extensiones frente a la dársena alicantina, al pronosticar que los muelles del mayor puerto de nuestra provincia Alicante deberán ser atraques de líneas comerciales con el Magreb, islas Canarias, Málaga, es decir: hacia el Sur Mediterráneo sin necesidad de competir con Valencia y sus fletes de largos trayectos (América, Asia y Europa del Norte) y gran almacenaje de cargas.

Después de tanto discurso y promesas al otario, como el muelle hacia San Gabriel, más de un naviero y patrón alicantino se sigue preguntando: ¿Y de lo mío qué?

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