El alcalde de Alicante, Luis Barcala, del PP, ha pedido públicamente «disculpas» por el «escándalo» en torno a la adjudicación de las viviendas públicas en la Playa de San Juan y ha jurado que no se detendrá hasta que esas estas sean para las personas que las merecen.
Así lo ha afirmado en el pleno municipal extraordinario y monográfico sobre este caso que ya ha costado el puesto a varios cargos y funcionarios, entre ellos la concejala de Urbanismo, Rocío Gómez. Una tensa sesión en la que ha asegurado que no tenía conocimiento de las supuestas incompatibilidades hasta la pasada semana, y que cuando se enteró ordenó abrir un expediente para averiguar los hechos y aclarar la situación.