El Ayuntamiento de Alicante ha puesto en marcha los primeros pasos técnicos para estudiar cómo afectará el cierre definitivo de la Plaza del Ayuntamiento al tráfico urbano y al transporte público antes de acometer su peatonalización. El gobierno municipal, liderado por Luis Barcala, prepara la contratación de un estudio externo que analice la afección sobre autobuses, taxis, peatones y ciclistas y proponga las medidas necesarias para garantizar el correcto funcionamiento de la red urbana.
Según fuentes municipales, la iniciativa busca contrastar y diseñar la reordenación de las líneas de autobús y la gestión del acceso de vehículos de servicio y emergencias para minimizar las molestias a la circulación y a la movilidad sostenible. El consistorio ya ha experimentado con cierres temporales de la plaza en fechas señaladas —por ejemplo en las pasadas Navidades— y ahora pretende dar el salto a una peatonalización definitiva, para cuya ejecución se están tramitando partidas presupuestarias y modificaciones de crédito.
¿Qué contendrá el informe?
El contrato que prepara el gobierno local contempla, según los pliegos y acuerdos previos, un diagnóstico del efecto sobre las rutas de transporte público que transitan por la zona, un análisis del flujo peatonal y ciclista, y una propuesta de medidas correctoras (reasignación de líneas de autobús, puntos de carga y descarga, regulación de acceso de taxis y emergencias, señalización y redistribución del viario cercano). El documento servirá como base técnica para definir el proyecto de remodelación urbanística y los plazos de ejecución.
Movilidad inteligente y pasos previos
El alcalde Luis Barcala ha impulsado además iniciativas tecnológicas para monitorizar y gestionar los flujos de tráfico (la plataforma y app municipal «Alicante se mueve»), herramientas que el equipo de Gobierno prevé utilizar para calibrar los efectos del cierre y evaluar alternativas en tiempo real durante las pruebas previas a la obra. Fuentes del Ayuntamiento señalan que la peatonalización definitiva está prevista en el calendario municipal, pero su ejecución dependerá de los resultados técnicos y del calendario de reordenación del transporte.
Reacciones y próximos pasos
La peatonalización es una reivindicación compartida por colectivos favorables a la regeneración urbana y el refuerzo del espacio público, mientras que algunos comerciantes y grupos ciudadanos reclaman garantías sobre accesibilidad, reparto de mercancías y mantenimiento del tejido comercial. El Ayuntamiento ha indicado que el informe se licitará en los próximos trámites administrativos y que sus conclusiones marcarán el alcance y el calendario definitivo de la actuación.
El equipo municipal espera que el estudio ofrezca soluciones técnicas que permitan compatibilizar la prioridad peatonal con una red de transporte público eficiente y con la actividad económica del entorno. Cuando se publiquen los pliegos de contratación y el adjudicatario del informe, el Ayuntamiento facilitará más detalles sobre el alcance, el presupuesto y los plazos previstos.