La Guardia Civil ha desmantelado tres clínicas estéticas clandestinas que operaban sin garantías sanitarias en viviendas particulares de las provincias de Tarragona, Valencia y Alicante. Los centros ofrecían tratamientos con bótox —toxina botulínica— a precios muy inferiores a los del mercado regulado, lo que ha encendido las alarmas sobre los riesgos para la salud pública.
Según han informado fuentes del instituto armado, los procedimientos se ofertaban desde 150 euros, una cantidad considerablemente menor que los aproximadamente 600 euros que suelen costar en clínicas autorizadas. Esta diferencia de precio, unida a la promoción activa en redes sociales, habría facilitado la captación de clientes sin que estos tuvieran conocimiento de la falta de cualificación profesional y de las condiciones sanitarias deficientes.
La operación, denominada ‘Zlata’, se ha saldado por el momento con una persona detenida y otras tres investigadas. Además, los agentes han logrado desarticular un centro logístico situado en la provincia de Alicante desde el que se distribuían medicamentos sin control médico no solo en España, sino también en países como Lituania y Reino Unido.
Durante los registros, la Guardia Civil intervino un total de 1.248 viales de bótox y 382 jeringuillas de ácido hialurónico, productos que carecían de la trazabilidad y los controles exigidos por la normativa sanitaria. Las autoridades han advertido de que el uso de este tipo de sustancias sin supervisión médica puede provocar efectos adversos graves, incluyendo infecciones, reacciones alérgicas e incluso secuelas permanentes.
Las investigaciones apuntan a que los responsables de estas clínicas ilegales carecían de la formación necesaria y realizaban los tratamientos en entornos no adecuados, sin cumplir las mínimas condiciones de higiene y seguridad exigidas en centros sanitarios autorizados.
Desde la Guardia Civil se ha insistido en la importancia de acudir siempre a profesionales cualificados y centros debidamente homologados para someterse a este tipo de procedimientos estéticos, así como desconfiar de ofertas excesivamente económicas difundidas a través de redes sociales.
La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.