El Gobierno ha iniciado este lunes el traslado a la Península de un grupo de menores migrantes no acompañados que permanecían bajo tutela en los centros de acogida de las Islas Canarias, en respuesta a la saturación de recursos y a la presión ejercida sobre los servicios sociales insulares.
Según han confirmado fuentes del Ministerio de Juventud e Infancia, el operativo se enmarca en el acuerdo alcanzado con varias comunidades autónomas para acoger a estos menores, distribuyendo la responsabilidad de su atención y garantizando el cumplimiento de los estándares de protección establecidos por la ley.
El primer grupo, compuesto por 38 menores de origen subsahariano y magrebí, ha sido trasladado en avión desde Gran Canaria hasta Madrid, desde donde serán derivados a centros de acogida en Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y País Vasco.
La ministra de Juventud e Infancia, Marta Hernández, ha subrayado que esta medida “responde a un compromiso solidario entre comunidades autónomas” y que “los menores tienen derecho a recibir una atención digna y adecuada, independientemente de su lugar de llegada”.
En lo que va de año, Canarias ha recibido más de 4.500 menores no acompañados, una cifra récord que ha llevado a las autoridades locales a advertir del riesgo de colapso del sistema. El Ejecutivo central confía en que los traslados permitan aliviar la situación y ofrecer una respuesta más equilibrada a este reto humanitario.