Primero fue el cierre total, después las restricciones y los cambios de horario. Los comerciantes de la Calle Teatro llevan sufriendo más de un año diferentes impedimentos para realizar su actividad. Ahora se enfrentan a otro golpe más.
El traslado de la parada de bus, se lleva a cabo para evitar que las personas que esperan en la calle haciendo cola en la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, se junten con las que esperan al bus. Pero ellos proponen otra alternativa a la anulación definitiva. Piden que la parada del bus siga estando en la calle Teatro, porque consideran que donde hay comercio, hay vida.