El doctor Juan Jose Liñana, alergólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre VITHAS (Foto de ARCHIVO) 24/1/2023
Insectos, sol y alimentos son las causas de alergias más comunes en verano y diagnosticarlas y tratarlas correctamente es «clave» para evitar manifestaciones graves, según explica el doctor Juan Jose Liñana, alergólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre.
Al respecto, explica que el consumo de las frutas de temporada como son las rosáceas, como el melocotón, cerezas, ciruelas, nectarina, níspero, albaricoque, paraguayo, fresas y otras, y frutas tropicales, como piña, kiwi, o aguacate, pueden causar alergias alimentarias sobre todo en aquellos pacientes alérgicos al polen, debido a la existencia de proteínas alergénicas presentes en pólenes y alimentos de origen vegetal.
Así, las proteínas causantes de este tipo de cuadros son de dos tipos, las llamadas profilinas que habitualmente producen síntomas leves y normalmente localizados a nivel orofaríngeo (picor oral o en garganta, inflamación de labios, lengua y en ocasiones úvula); y las LTPs que debido a su estabilidad suelen ser responsables de manifestaciones alérgicas graves como la anafilaxia donde se produce afectación de múltiples órganos con aparición de síntomas a nivel cutáneo, digestivo, respiratorio o cardiovascular».
Siete de cada diez reacciones a alimentos se producen fuera del domicilio, por ello recomienda vigilar todos los ingredientes de los productos que se ingieren
Este fenómeno, alergia a pólenes y alimentos de origen vegetal, es muy prevalente en el área mediterránea, siendo en ocasiones una alergia persistente y potencialmente severa. En estos casos, señala que es necesario que un especialista en Alergología realice un estudio e indique qué frutas puede tomar y cuáles debe evitar.
Según la sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, «siete de cada diez reacciones a alimentos se producen fuera del domicilio». Por ello recomienda vigilar todos los ingredientes de los productos que se ingieren.
Asimismo, las picaduras por himenópteros (avispas y abejas) se producen más durante estos meses, ya que la actividad de estos insectos aumenta y además la exposición de la población también es mayor, debido a la realización de actividades al aire libre.
Las reacciones por picaduras pueden ser locales con una hinchazón, enrojecimiento, dolor, y picor en la zona de la picadura. Estas picaduras son molestas, pero no graves y no necesitan tratamiento específico, sólo medidas higiénicas: limpieza y desinfección de la zona, aplicar frío local, antihistamínicos orales en caso de picor o corticoides en crema si aparece inflamación.
Pero advierte de que ante las picaduras de himenópteros también nos encontramos reacciones sistémicas, urticaria/habones, ronchas generalizadas o hinchazón de algunas partes del cuerpo, mareo, bajada de tensión arterial, tos, pitos, ahogo, dificultad para tragar, incluso pérdida de consciencia. «En la mayoría de los casos, al ser picados de nuevo sufren una reacción igual o más intensa que la anterior y en este caso de presentar sí deben acudir al especialista en Alergología para el diagnóstico y llevar a cabo un tratamiento correcto.
ALERGIA AL SOL
En la urticaria solar, las manifestaciones clínicas son la aparición de picor o ardor, enrojecimiento y ronchas en las zonas del cuerpo expuestas al sol que suele desaparecer en unas horas.
Sin embargo, entre las respuestas anormales de la piel a la exposición solar la más frecuente es lo que se conoce como erupción polimorfa solar, que consiste en la aparición de pequeñas ronchas o granitos, eccemas o manchas rojas en la piel a los 2-3 días de la exposición solar y que, a diferencia del caso anterior, las lesiones pueden persistir durante varios días.
«El tratamiento de esta entidad, -comenta el doctor Liañana-, consiste en una adecuada fotoprotección, asociada a la toma de antihistamínicos que puede llegar a controlarla, facilitando la exposición regular al sol y la inducción natural de tolerancia al mismo».