El trasvase Tajo-Segura se encuentra al comienzo del año hidrológico con una reserva de 74 hm3 y a cinco meses de cerrarse también para el consumo urbano, si baja a los 400 hm3. Un problema porque abocaría a la provincia a depender al 100% del agua desalada al precio de oro, tirar de las reservas en los pozos de sequía o, incluso, soportar restricciones puntuales en el suministro, algo que de momento esta descartado, pero que va a depender de las lluvias que deben caer este otoño sobre la cabecera del Tajo.
Ahora mismo, sólo las comarcas de las Marinas. l`Alcoià y El Comtat tienen garantizado el abastecimiento de agua aunque no llueva. Hasta ahora, desde el Tajo ha llegado una media mensual de 7,5 hm3 para consumo urbano, y el mes pasado ya no hubo ni una gota para el regadío. Recordar que del trasvase también se queda agua en Castilla-La Mancha, poca cantidad pero mucha de cara a las cifras que marcan el descenso de la reserva.