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Morante de la Puebla puso a 11.000 personas en contra de un presidente que actuó correctamente y con el reglamento en la mano

Tarde de titulares. Juan Antonio Morante de la Puebla puso a 11.000 personas en contra de un presidente que actuó correctamente y con el reglamento en la mano.

Otro titular: Alberto Zaya, de la cuadrilla de Morante, de la cuadrilla de Morante,  le dio más de 50 capotazos a «Gañanito», un negro burraco, bajándole la mano y tocándole los costados, en un intento de provocar que el toro se cayera para forzar su devolución.

Y sigo: Perfecto el presidente, Manolo García, al no aceptar el chantaje al que le sometió el maestro sevillano. No devolvió el toro pese a tener en contra a los casi 11.000 espectadores que llenaron el coso de la Plaza de España. Espectadores a los que Morante puso en contra de la presidencia con una actitud merecedora de sanción.

Y, titular para cerrar: Soberbio José Mari Manzanares, que cortó cuatro orejas y salió en hombros por la puerta grande; bien Juan Antonio Morante de la Puebla en su primero, que brindó al maestro Luis Francisco Esplá, cortó un apéndice, y discreto Cayetano Rivera, en su despedida del ruedo alicantino.

El último es el que se merecía ser el titular de la crónica del cuarto festejo del abono ferial, con un lleno hasta la bandera, pero Morante es mucho Morante y esta temporada parece dispuesto a llevarse todos los honores. Nadie se los discute, pero el maestro de La Puebla debe entender que si el sorteo le depara un toro difícil, hay que apechugar con él, saber lidiarlo y quedar lo más dignamente posible.

La tarde, pues, fue de José María Manzanares. El maestro alicantino estuvo cumbre en sus dos toros, el primero de La Ventana del Puerto, y el segundo, del Puerto de San Lorenzo. Con ganas de triunfo, enrabietado incluso cuando su segundo enemigo trató de refugiarse en tablas, sus dos faenas tuvieron el sello manzanarista de las mejores tardes, de sus triunfos grandes en Sevilla y en Madrid. Con la espada fue un cañón y las cuatro orejas fueron un premio más que justo concedido con una plaza totalmente entregada a su torería y a su arte.

Morante de la Puebla tuvo pinceladas en su primer enemigo, un toro negro de 530 kilos, de La Ventana del Puerto, costando una merecida oreja. En su segundo, con el sainete ordenado a su cuadrilla; posiblemente en un improvisado cónclave durante el descanso del festejo, la fiesta se amargó y todo quedó en un espadazo defectuoso.

Cayetano está más fuera que dentro del mundo del toro. El pequeño de la dinastía Rivera ha decidido despedirse este año de los ruedos. Ha llegado la decisión en un momento oportuno. Fue ovacionado en sus dos toros tras una lidia digna.

FICHA TÉCNICA

Lunes, 22 de junio de 2025. Cuarto festejo de abono.

Lleno hasta la bandera. Alrededor de 11.000 espectadores.

Tres toros de La Ventana del Puerto y otros tres del Puerto de San Lorenzo. Bien presentados, alguno flojo, y el burraco, bronco y difícil.

Presidió Manuel García, correcto y firme pese a los intentos de Morante de devolver el cuarto toro.

Morante de la Puebla. De verde hoja y oro. Oreja y silencio.

José María Manzanares. De azul añil y oro. Dos orejas y dos orejas. Salió en hombros por la puerta grande.

Cayetano. De azul soraya y catafalco. Silencio y ovación.

1 comentario en «Manzanares toca el cielo en el cónclave absurdo de Morante»

  1. Este irrespetuoso matador ya se lo ha creído más de la cuenta y se encarga de protagonizar actos tan reprochables como el de ayer (y la gente aplaudiéndole).
    Se merece una bronca y una sanción por su comportamiento tan chulo e impresentable. Un DIEZ para el señor Presidente!!!

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