Los patinetes eléctricos se ponen bajo la lupa de la Policía Local de Alicante. Desde este viernes, los agentes han puesto en marcha una campaña informativa y de control que se prolongará durante las próximas semanas y que tiene como objetivo comprobar que los usuarios cumplen con las nuevas exigencias para los Vehículos de Movilidad Personal.
El primer operativo se ha desarrollado en la Plaza de España y los resultados dejan claro que todavía queda mucho por hacer. Los agentes han interceptado 30 patinetes eléctricos y han levantado cerca de una veintena de actas de sanción. La mayoría, 13 multas, por no estar registrados en la Dirección General de Tráfico.

A ellas se suman otras tres por no llevar el casco obligatorio y otras tantas por incumplir las condiciones técnicas de velocidad, que está limitada a 25 kilómetros por hora.
La Policía Local intensificará estos controles en distintos puntos de Alicante hasta entrado el mes de octubre, coincidiendo con la entrada en vigor, el próximo 1 de octubre, de nuevas obligaciones de la normativa de la DGT.
Entre ellas, una edad mínima de 15 años para conducir estos vehículos, el uso obligatorio del casco homologado y, en condiciones de poca visibilidad, chaleco o elementos reflectantes.
Los patinetes deberán contar además con luces delanteras y traseras, certificado de circulación y estar inscritos en el Registro de Vehículos de la DGT. Y desde el pasado 2 de enero también es obligatorio disponer de un seguro de responsabilidad civil.
Los usuarios tampoco podrán circular con el móvil o auriculares mientras conducen ni superar los límites establecidos de alcohol o drogas.
El Ayuntamiento defiende que estas medidas buscan incrementar la seguridad tanto de los propios usuarios como de peatones y conductores.
El concejal de Seguridad, Julio Calero, ha anunciado que los controles continuarán durante las próximas semanas para comprobar que tanto los vehículos como sus conductores cumplen todos los requisitos.

También los ciclistas se ven afectados por los cambios normativos. En vías interurbanas desaparecen las exenciones al uso del casco y los profesionales que trabajan como riders deberán utilizar siempre casco y chaleco reflectante. En estos casos, no cumplir la normativa puede suponer una infracción grave y una multa de 200 euros.
En Alicante, las sanciones por incumplir las distintas normas de circulación pueden oscilar entre los 100 y los 500 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción. Una campaña que ya ha dejado las primeras sanciones y que pretende que, cuando la nueva normativa esté plenamente implantada, circular en patinete por Alicante sea también sinónimo de hacerlo con mayor seguridad.