A algunos partidos les va a resultar muy difícil hacer campaña electoral en Alicante. Sus supuestos “logros” para la provincia, pese a estar gobernando en Madrid y en Valencia, o estar apoyando a dichos gobiernos, son insignificantes, y en muchos casos incluso se puede hablar de fracasos absolutos: Somos la última provincia de España (a pesar de ser la quinta en P.I.B.) en inversión pública por habitante, sufrimos una continua infrafinanciación; vamos hacia la liquidación definitiva del Trasvase Tajo-Segura; el Corredor Mediterráneo está prácticamente paralizado a su paso por la provincia; de la conexión ferroviaria entre Elche y Alicante, nada de nada; no hemos sido elegidos como sede ni para la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial ni para la Agencia Espacial Española, siendo como éramos en ambos casos los favoritos (se las han adjudicado a ciudades gobernadas por el PSOE); la tan prometida y “vendida” descentralización institucional del Consell se ha quedado reducida a la mínima expresión que supone tener únicamente a un pequeño grupo de empleados de la Consellería de Innovación (el grueso de los mismos sigue en Valencia) y a la compra del edificio de Correos; la reclamada conexión entre la estación del TRAM de Luceros y la estación intermodal ha quedado para una próxima legislatura, etc, etc. Por no darnos, ni siquiera nos han obsequiado con la ceremonia de entrega de los Goya 2025, a la que aspirábamos (se lo ha quedado Granada, otra ciudad gobernada por el PSOE).
No podemos confiar en los diputados y senadores que nos representan por la provincia, pues sus voces callan y sus votos ratifican, con fiel disciplina de partido, el maltrato al que está siendo sometida Alicante
Puede que estos partidos se atrevan a reivindicar su gestión en el Cap i Casal: Gigafactoría de Volkswagen en Sagunto, continuidad de Ford en Almussafes, Corredor Atlántico, inversiones multimillonarias en el aeropuerto de Valencia, Ampliación del Puerto de Valencia, en el que se invertirán 542 millones de euros, importantes ayudas al sector cerámico, etc,etc .(que me alegro de ello). Pero ¿qué balance van a hacer y qué gestión van a reivindicar aquí en la millor terreta del mon cuando celebren los mítines de campaña o en los debates electorales? Por sus primeras intervenciones parece que su discurso versará sobre temas tan fluidos, concretos y decisivos para Alicante como son: La cohesión y el dialogo social, el nuevo mapa de oportunidades, la priorización de las soluciones en lugar de las disfunciones, la estabilidad, la forja de acuerdos, etc, etc. Quizás incluso se atrevan a hablar del supuesto éxito del sistema de salud valenciano (por favor, que pregunten su opinión a los médicos en huelga o a los pacientes que tienen que soportar una de las listas de espera más largas de todo el país), o tal vez también de esa descentralización que aquí no vemos por ningún lado, y a lo mejor, también de la compensación de inversiones en Alicante por parte del Consell, y que a la postre ha tenido un nivel de ejecución ridículo (se presupuesta pero no se hace).
¿Seguirán apelando a la vieja corrupción (que evidentemente existió) para seguir pidiendo el voto? Pues, mira por dónde, resulta que cada vez están saliendo más casos que les afectan a ellos.
Y tras ocho años de un gobierno fallido para Alicante, en los que no ha conseguido prácticamente nada para la provincia, ¿qué nuevas promesas vamos a escuchar para lograr convencernos de que les volvamos a votar?: Pues con seguridad hablarán de importantes inversiones para la provincia, de la bicapitalidad Alicante-Valencia, del irrenunciable mantenimiento del trasvase Tajo-Segura, pero sin confrontación, etc. etc. Es decir, nos volverán a prometer aquello que no han sido capaces de resolver en ocho años de mandato, ¿Cómo podemos confiar en ellos y en su palabra cuando, como comentaba anteriormente, ni siquiera han sido capaces de ejecutar un porcentaje razonable de las inversiones que el Consell tenía presupuestadas para la provincia? Quizás nuestra proverbial inacción (en las manifestaciones en defensa de la provincia sólo van 200 o 300 personas) o el tan mentado “menfotismo” de los alicantinos los ha llevado a la conclusión (tanto en Madrid como en Valencia) de que, hagan lo que hagan, les seguiremos votando.
Todo lo que está pasando con esta pobre provincia (también la quinta de España por población) me recuerda aquello de: “prometer y prometer hasta el votar y después de votado, adiós lo prometido”.
Hasta este momento, aún no he escuchado a ningún miembro del gobierno de nuestro país hacer ninguna promesa para Alicante (sino más bien lo contario), y tampoco podemos confiar en los diputados y senadores que nos representan por la provincia, pues sus voces callan y sus votos ratifican, con fiel disciplina de partido, el maltrato al que está siendo sometida Alicante. No vaya a ser que les quiten privilegios actuales o que les excluyan, por su mal comportamiento, de las próximas listas.
Nadie promete nada por parte del gobierno para Alicante, y de repente viene a Elche el líder de la oposición y justo se compromete a conseguir todos los asuntos que son trascendentales para la provincia y que nos han sido ninguneados durante los últimos años: Mas inversiones, el agua del trasvase, la activación del Corredor Mediterráneo, y hasta la devolución de la Dama de Elche, reivindicación histórica para los ilicitanos, y que, por supuestos motivos técnicos que desaconsejan su traslado, sigue muy bien custodiada en un museo nacional que es de tanta confianza, que hasta tiene algunas de sus plantas cerradas a los visitantes por falta de medios (¡manda narices!).
Todo eso lo ha prometido un líder nacional con claras opciones de llegar al gobierno, pero sorprendentemente, en lugar de destacarlo como una gran noticia para Alicante, prácticamente no se ha hablado de ello, y los principales medios de comunicación parece como si lo hubiesen tapado, como si les molestara. Pero en cambio, llama la atención que no paran de informar sobre las diferentes plataformas “independientes” que se van creando como apoyo a Ximo Puig en distintas partes de la provincia.
Sin lugar a dudas, la experiencia nos indica que no podemos fiarnos demasiado de los políticos, sean del color que sean, y mucho menos en campaña electoral, pero, en defensa de nuestra amada y necesitada Alicante, y aunque sólo sea por una vez, tratemos a la hora de votar de “separar el grano de la paja”.
Concluyo con una mención al evangelio de San Mateo:
“guardaros de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis.”
Desde mi humilde morada, Fernando Sepulcre