Una mujer viuda se enfrenta a una petición de cuatro años de prisión por un presunto delito contra la Seguridad Social, al no comunicar al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) el fallecimiento de su marido y continuar cobrando su pensión durante cerca de siete años.
Según el escrito de la Fiscalía, el hombre falleció en enero de 2009 en Benidorm, y, pese a conocer su obligación legal de informar de la muerte, la acusada habría seguido percibiendo la pensión por incapacidad permanente absoluta que tenía reconocida el difunto. El importe total cobrado de manera indebida ascendería, siempre según el Ministerio Público, a 63.900 euros.
La causa será juzgada en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, donde está previsto que el juicio se celebre a partir de las 10.00 horas. La Fiscalía sostiene que la procesada actuó de forma consciente al omitir la comunicación del fallecimiento, lo que permitió que se mantuvieran los pagos durante años.
El caso pone de relieve la obligación de los beneficiarios de informar a la Seguridad Social de cualquier circunstancia que afecte al derecho a percibir prestaciones, así como las consecuencias penales que pueden derivarse del cobro indebido de fondos públicos.