Luis Barcala opinión Andrés
Le hemos invitado a una entrevista en 12tv para que explique a los alicantinos lo que sabe y lo que no sabía; lo que ha hecho y lo que hará.

La dimisión de la concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Alicante, Rocío Gómez, salpica al equipo de Gobierno municipal y abre una pregunta inevitable: ¿sabe el alcalde Luis Barcala lo que ocurre bajo su mandato? ¿sabía que la concejala es adjudicataria de una vivienda de Protección Pública en la primera promoción de los últimos 20 años? No solo hablamos de procedimientos administrativos o de cumplir criterios técnicos; hablamos de transparencia, responsabilidad política y de la confianza pública, esa que se supone que un alcalde debe ejercer con celo y claridad frente a los suyos y ante a los alicantinos.

La polémica surgió cuando se reveló que, entre los adjudicatarios de varias viviendas de protección pública (VPP) en la zona de Playa de San Juan —la primera promoción pública en más de dos décadas en la ciudad— figuraban no solo la concejala de Urbanismo, sino también un arquitecto municipal y dos hijos y una sobrina de una alto cargo de confianza del Ayuntamiento de Alicante. ¿El alcalde lo sabía?

Barcala ha anunciado un proceso de investigación interna y asegura que se remitirá el caso a la Fiscalía ante “el más mínimo indicio de irregularidad”. También ha argüido que la edil habría obtenido la condición de adjudicataria años antes de entrar en política, un dato que él mismo ha mencionado en su única comparecencia pública ante los periodistas «sin preguntas».

La defensa del alcalde no apaga el foco de la cuestión central: ¿estaba al corriente de que una de sus concejalas formaba parte de una cooperativa adjudicataria de viviendas protegidas? Porque, aunque no existan pruebas de que Rocío Gómez influyera en el proceso desde su cargo, el simple hecho de figurar en esa lista de beneficiarios sin que él lo supiese hasta que salió en los medios resulta, cuando menos, inquietante.

Si Barcala no lo sabía, nos enfrentamos a un grave problema de confianza interna y de control en su equipo de gobierno. ¿Puede un gobierno municipal mantener la confianza de la ciudadanía cuando sus propios concejales ocultan información tan delicada al líder? ¿Qué mecanismos de transparencia y control existen para evitar este tipo de sospechas? La política no es solo cumplir con los criterios administrativos: es explicarse, anticiparse a los problemas y, sobre todo, es rendir cuentas ante los ciudadanos antes de que lo hagan otros. Y en este caso, la ciudadanía reclama saber si hubo omisión o negligencia. Al alcalde le faltan entrevistas. Tiene acumuladas una gran cantidad de preguntas que no le hemos podido hacer en los últimos dos años. Su estrategia de comunicación pasa por evitar a los periodistas -y a los ciudadanos-.

Si Barcala sí lo sabía, entonces tiene un problema. Su responsabilidad política es directa. Un alcalde informado debe ser capaz de anticipar la gestión de riesgos políticos y éticos, y en este caso, convertir ese conocimiento en transparencia y gestión proactiva. No sirve decir que algo se hizo antes de entrar en política si ese algo afecta a la percepción de justicia en un área tan sensible como es la vivienda protegida, donde miles de alicantinos esperan en listas de espera mientras otros consiguen adjudicaciones en zonas exclusivas.

Las dudas no son menores. De puertas para dentro se pueden argumentarse plazos, fechas y requisitos administrativos; pero en la esfera pública, todo lo que se oculta acumula sospechas y malos olores. Cuando una ciudad vive una crisis de acceso a la vivienda —como ocurre en Alicante con miles de familias que esperan años por una vivienda pública— los casos de adjudicaciones opacas no pueden ser tratados como meros errores de gestión.

El alcalde tiene en sus manos una oportunidad para aclarar lo ocurrido: qué sabía, cuándo lo supo y qué va a hacer para garantizar que esto no vuelva a repetirse. No basta con abrir una investigación interna; la ciudadanía exige acciones.

En el Grupo 12 Comunicación le ofrecemos al alcalde espacio para que se explique. Le hemos invitado a participar en una entrevista serena y rigurosa en 12TV para que explique a los alicantinos lo que sabe y lo que no sabía. Lo que está haciendo y lo que piensa hacer. Tiene la oportunidad de entrar en las casas de más de 165.000 espectadores -que es la media de audiencia del programa Alicante Actualidad– y trasladar su mensaje a cientos de miles de personas que verán las publicaciones en los reels de la entrevista que compartiríamos en nuestras redes sociales.

La clave de este embrollo no es solo si los procedimientos se ajustaron o no —eso lo dirán técnicos y, posiblemente, la Fiscalía—; la clave es si el alcalde gobernaba con pleno conocimiento de la situación o si, como nos ha hecho creer, le sorprendió tanto como al resto de la ciudad. Y esa es una diferencia que afecta directamente a la confianza en su gestión.

1 comentario en «¿El alcalde lo sabía?»

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Alicante Al Día

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo