El 82,4 por ciento de los valencianos afirma que el camarero debe ser un profesional cualificado y debe formarse antes de incorporarse a trabajar.
Por provincias, en Castellón es donde más de acuerdo están con esta afirmación (92,7%), muy por delante de Valencia (82,6%) y Alicante (77,6%).
La Fundación Mahou San Miguel, ha elaborado junto a la Federación Empresarial de Hostelería de València el primer informe ‘Tendencias y retos de los profesionales de la hostelería en la Comunitat Valenciana’.
Para el 94,2% de los encuestados el servicio que ofrecen los profesionales de hostelería es clave para la imagen de un restaurante, por encima de la oferta gastronómica o las opiniones de otros clientes
El 56% de los encuestados opina que la formación se debe recibir tanto en la escuela como en el entorno laboral, siendo actualizada y revisada para adaptarse a los cambios y a las nuevas necesidades que demanda el sector. Un porcentaje que baja hasta el 45,1% en el caso de los castellonenses, el más bajo de la Comunitat.
Según nueve de cada diez profesionales de la hostelería, «resulta evidente la necesidad de actualizar continuamente los contenidos educativos para animar y despertar el interés de los futuros profesionales de hostelería».
En este sentido, la Fundación Mahou San Miguel puso en marcha en septiembre del año pasado, por primera vez en València, su programa Creamos Oportunidades en Hostelería, en colaboración con el CIPFP Ciutat de l’Aprenent.
En València dispone de dos itinerarios diferentes: Grado Medio en Servicios de Restauración y Grado Superior en Dirección de Servicios de Restauración, modalidad que se imparte por primera vez en el centro.
LA ATENCIÓN AL CLIENTE Y LA COMUNICACIÓN
Desde la Federación de Hosteleros han señalado que «los clientes valencianos son cada vez más exigentes y buscan una mayor calidad en el servicio, por lo que no es de extrañar que consideren que las materias en las que un camarero o profesional de sala debería formarse son principalmente atención al cliente y comunicación junto a otras propias del sector como seguridad e higiene en la manipulación de alimentos».
Para el 94,2% de los encuestados el servicio que ofrecen los profesionales de hostelería es clave para la imagen de un restaurante, por encima de la oferta gastronómica o las opiniones de otros clientes. Casi el 94% de los castellonenses están de acuerdo con esta afirmación, un porcentaje ligeramente por debajo del de los valencianos (95,4%) y por encima de los alicantinos (92,3%).
HOSTELERÍA Y NUEVAS TECNOLOGÍAS
En la Comunitat Valenciana, cuatro de cada diez profesionales del ámbito hostelero afirman que el sector está lo suficientemente adaptado a las nuevas tecnologías y el 70,3% cree que la inversión se sitúa como la principal necesidad para lograrlo. Además, el 83,2% de los profesionales encuestados considera que los nuevos sistemas digitales mejoran la experiencia del usuario.
Para los valencianos las habilidades sociales y los conocimientos de los profesionales pesan mucho más que el uso de las nuevas tecnologías. En este sentido, más de la mitad de los valencianos prefiere la combinación de nuevas tecnologías y métodos tradicionales en la hostelería, antes que decantarse por un método u otro. Por provincias, en Castellón ese porcentaje baja hasta el 42,7%, situándose por detrás de Alicante (50,5%) y Valencia (52%).
LA HOSTELERÍA, MOTOR ECONÓMICO
Según se desprende del informe elaborado por Fundación Mahou San Miguel, tanto los clientes como los profesionales de hostelería de la Comunitat Valenciana tienen claro que el sector es uno de los motores económicos de la región. Además, para tres de cada cuatro valencianos la hostelería en la CCAA se encuentra en una situación similar a la del resto de España y un 16% opina que está mejor.
Así lo cree más de la mitad de los valencianos encuestados, que considera que quiénes se dedican al sector de la hostelería son personas que poseen una gran vocación de atención al cliente. Esta cifra aumenta casi hasta el 60% en el caso de Castellón.
Entre los principales retos que se plantean los profesionales del sector figuran, en primer lugar, la necesidad de personal cualificado (88,1%), seguido del cierre de negocios por el aumento de gastos (60,4%). Para más de la mitad de los profesionales valencianos (55,4%), el contexto actual puede ser una buena oportunidad para los establecimientos situados en zonas rurales.
Según el presidente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia, Manuel Espinar, «la hostelería debe ser reconocida socialmente como un sector con capacidad de desarrollo profesional, de futuro», para lo que se debe trabajar de forma conjunta desde las organizaciones empresariales, la Administración y todas las entidades que participan en el sector.
«La formación es vital para atraer el talento y para lograr la excelencia en los equipos de trabajo y, por ello, ha sido nuestra prioridad en el nuevo convenio colectivo para los próximos años» ha destacado Espinar.
En este sentido, el nuevo convenio colectivo de hostelería de la provincia de Valencia establece la formación adecuada y permanentemente actualizada como una condición fundamental y necesaria para el desarrollo y mantenimiento de un sector competitivo y para sus trabajadores, en aras a conseguir un empleo estable y de calidad.