Exactamente. Hay una churrería junto a mi casa nueva. He desayunado un vaso de agua – el médico me manda beber agua en lugar de cerveza, creo que voy a cambiar de médico-, dos porras y un café con leche. Salgo a paso ligero – tres kilómetros- hasta la ermita de San Isidro, practicando un taichi apócrifo por el borde de una carretera casi desierta, un coche cada cuatro minutos. Abro los brazos, expando el pecho, hago genuflexiones como las que ordenaba el cura de mi pueblo cuando pasaba la procesión, muevo los brazos a uno y otro lado hasta descoyuntarme y de vez en cuando paro, hago un movimiento de caderas, entre ridículo y sexi, para tener operativos los extremos de ambos fémures y bien encajados con la cadera a la que la edad me tiene encasquillada. Le parezco a Miguelito bailando la yenka. Corro el riesgo de que algún colega suelto de Miguel ande por aquí y me tire los trastos. Llego a la ermita de aquel santo al que los bueyes le hacían el trabajo mientras el rezaba y me pongo a reflexionar sobre la realidad. Miguelito: vas a venir al Quijote Negro e Histórico, vas a triunfar y yo espero salir incólume de ese encuentro sin tener que usar el cuchillo de monte que llevo al cinto por si me sale un jabalí furioso al encuentro en mi taichí apócrifo y campestre y para espantar a los moscones que merodean alrededor de mi chica, cada día más espectacular. ¡Tenedme envidia, hostias!
No os asustéis por el título. No digo que Sánchez sea un inútil, que lo considero resistente a tope, superviviente, maquiavélico y con una capacidad de escaqueo y de afirmar una cosa y su contraria, única. A Sánchez – magnifico político- le pasa lo mismo que al papel, que eso se estudiaba en Derecho Procesal: miente sin inmutarse, solo hay que ver las distintas versiones de la invasión, agresión, crisis del amigo marroquí en Ceuta. Sánchez ha hecho mutis por el foro, se ha fugado de los jaleos caballas, de los niños por las calles, de los mercadillos que gestionan la miseria en la Playa del Trampolín y del pobre Vives que está como yo, como los árboles de navidad: con las bolas de adorno. ¡Ayyyyy la próstata! Con los ratos tan buenos que nos ha hecho pasar y cómo se venga a la vejez aportándonos sufrimientos que nos avisen del purgatorio que nos espera por haber disfrutado con las bajas pasiones, que son las más altas.
La invasión de Ceuta es para nota. Cómo estarán en esas dictaduras africanas. Esos hombres que huyen de ellas, que prefieren andar por los túneles insalubres, llenos de basura, usados por los narcos y con ratas como conejos para completar la fauna, son preferidos a la libertad que ofrecen todos los Mohames y los militarotes que se enseñorean en el Sahel y en el resto de repúblicas bananeras. La inmigración no es baladí y aquí Marruecos – el socio y amigo fiel- la ha usado para ampliar su invasión. Hoy mismo leo que el cielo de Melilla también es objetivo primario – ya lo sabíamos. Marruecos está utilizando “vuelos furtivos de drones para bloquear su espacio aéreo”. Montan un escenario idílico con el criminal de guerra Netanyahu y con su corte de pelotas para reforzar su militarismo e intentar acojonarnos. Me quedo gilipollas cuando, con el lío de Ceuta efervescente y con el ministro moro de exteriores diciendo que sus niños no vuelven porque España no quiere, en medio de eso me entero de una convención hispano- marroquí en Marrakech sobre Abú l Walid Muhammad Ibn Hamd Ibn Rush, o sea, Averroes, literato, filósofo, médico y jurista. Averroes era cordobés, pero no español porque España no existía en el siglo XIII y Marruecos mucho menos. En fin, bonito encuentro hispano marroquí en el momento más inoportuno.
La inutilidad de Sánchez se refiere a su viaje a la ONU. ¿Para qué sirve la ONU? Si vemos a Putin, a Trump y su imperialismo barato, a Xi Ying Ping y su mando orgulloso y superior y a Netanyahu lapidando una y otra vez Gaza, hemos de deducir que solo vale para encuentros nerviosos, besuqueros y tontunos con Delcy Rodríguez. Una inutilidad.
Me pasan un video del Consejo de Europa que me deja temblando, recriminan a Sánchez un grave problema con el Estado de Derecho en España, una debilitación de las instituciones – creo que se refieren a la judicatura, las autonomías, la prensa etc…- y a los escándalos de corrupción vinculados al gobierno. Hay una frase impactante “el estado de derecho no es algo opcional”. Me quedo planchado y me gustaría escuchar una explicación no mitinera sino seria y documentada. Ansío leer las sentencias sobre todas esas acusaciones.
Sánchez es un político acojonante. En capacidad solo puedo compararlo a Suárez, en su encaje de golpes, en su estrategia y su infinidad de inventar escapes. No puede, porque le van a dar hasta en el cielo de la boca, basar su reelección en subirnos la pensión a los abuelos porque con un seis por ciento de subida no podemos afrontar la subida real de la vida. Y soy consciente de que no tiene la culpa de que el imperialista dictador Trump es el culpable de que el litro de gasolina suba de los dos euros y vaya camino de los tres. ¿Es culpable del lanzamiento de una abuela con ochenta y siete años? ¿Por qué no hizo un decreto urgente para evitar ese desahucio con lo aficiones de que es a los decretos? Hasta en la Unión Europea le han dicho que el tiempo y la fiesta se ha acabado. Yo que no soy facha, que no me gustaban Aznar ni Rajoy, que he votado siempre socialismo. Esta vez no l o voy a votar porque me da vergüenza y pena de ver a un presidente buscando coartadas para unas joyas tan ostentosas como horteras. No me pongo yo esos collares ni en carnaval. ¡Cojones! Eso mancha incluso una caja fuerte y ya ve usted, señor Sánchez, hasta en su partido se hacen cruces de que quiera volver a poner a Zapatero como cartel y propagandista de las elecciones. Métale mano a los fondos buitre y solucione el problema de la vivienda. Deje de dar mítines con ese vividor de la pashmina, que vive como dios, dice representar a los trabajadores y no ha dado golpe en su vida. Del jefazo de un sindicato de las gambas, hablo.
Hablo como vejestorio que usa la literatura para mantener la cabeza despierta porque dinero no da un euro. Hoy, desayunando mis porras con café con leche después del taichí apócrifo. Me he soliviantado como en mi época de espía. Me explico: Había en la terraza no menos de cuarenta abuelas y tres o cuatro hombres. Las abuelas de cuarenta a ochenta años. Los hombres todos vejestorios de mi edad. ¿Dónde está la opresión de que hablan las feministas – meto este tema porque yo, estaba con mi café y corrigiendo mi libro “Yo soy el asesino”- las abuelas disfrutando como leonas y los hombres vendimiando, salvo los parados de la terraza. De pronto, yo disfrutaba corrigiendo y oyendo las carcajadas de aquella tropa de abuelas, empiezan a sonar sirenas y pasan, diez o doce coches de la guardia civil – estos si que curran- echando leches. Consiguen rodear a un coche negro pequeño y se bajan, otra vez echando leches y pistola en mano, detniendo a los dos integrantes del vehículo interceptado en la nacional 301. Maravillosa mañana, cine negro en vivo en directo y gratis. No tengo nada más que decir.

Pedro Sánchez, por favor, deshazte de la corrupción, de los pelotas que te hunden dándote la razón en todo. Ya verás, si caes, lo pronto que te dan la espalda. La vivienda. El paro es mentira porque yo, parado por vejestorio, oigo cada día a gente con empresas y empresillas que no encuentran trabajadores. Hasta a mi esta mañana me han ofrecido ser peón de albañil en dos obras que hay junto a mi casa. Hay más trabajo del que parece y más golfos expertos en subsidios, subvenciones, enchufillos y otra marrullerías.