Menudo pollo que se acaba de montar con la adjudicación de viviendas públicas a la ya exconcejala de Urbanismo Rocío Gómez, un arquitecto municipal del mismo tema Francisco Nieto, y dos hijos y un sobrino de una recién ex alto cargo como Directora General de Organización Interna, Contratación Pública y Gestión de Fondos, Doña María Pérez (padre) -Hickman (madre). Asunto (que debe demostrarse cierto ante los tribunales) y que puede entrar de lleno en delictiva prevaricación sea ésta de una autoridad o de un funcionario público. Según la RAE: sentido penal, ligado a jueces, autoridades o funcionarios que actúan con conciencia de la injusticia de su decisión.
La señora Pérez-Hickman, que siempre fue distinguida dama de buen ver, es además una elegante especialista en moda como presidenta de la Asociación Moda Sostenible con sede en Barcelona, y de quien también se podría decir que pertenece a la jet set alicantina (si es que esa tipología social existe en Alicante como antaño) debió recibir un shock aquella mañana en que se dio de bruces contra la información porque la mala noticia era ella.
No quiero ni imaginarme lo que puede suponer para tanta crianza «top-class» el levantarse del mullido y encopetado lecho para encontrarse sobre la mesa de la cocina los periódicos del día con su nombre y cargo en la portada; correr hacia el ordenador y observar idéntica información en los digitales; poner las televisiones y radios locales inculpada de lleno ya no junto a una pasarela rodeada de «jet set» del Hola, sino en la sección de sucesos urbanísticos. Y no sólo ella propiamente con nombres y apellidos, sino progenie y consanguíneos «casualmente» adjudicatarios de un pisito en la lujosa urbanización Naus de la Condomina.
El alcalde, con un par obligado por las circunstancias legisladoras y para demostrar que ni entiende ni practica favoritismos, ya ha anunciado («si se detectan irregularidades») que llevará tan sospechoso asunto adjudicatario a la Fiscalía. Nada menos que a quienes tienen el oficio y obligación de defender (por puñetas) el interés de los ciudadanos en nombre de La Justicia. Ítem más, Luis Barcala tiene el apoyo de sus socios de gobierno empezando por Vox, con quienes ha tenido diferencias sonadas, y por supuesto con la oposición en bloque pidiendo desde el primer momento la dimisión de la alta ejecutiva de su Ayuntamiento.
Como Séneca, aunque obviamente sin su talento, ni espíritu de sacrificio ante su exigente emperador Nerón, María Pérez Hickman ha preferido el suicidio funcionarial ¿tenía distinta salida? (deseamos siga viva muchos años en otras ocupaciones, aunque le será difícil laboralmente en un mundo tan remirado como el del prêt-à-porter). Autodestierro casero o huida hasta donde nadie la reconozca mejor que a contemplarse indefendible cómo van destrozándole la reputación en todos los despachos políticos y de distintas burocracias administrativas considerándola: ¿soberbia, terquedad personal, desprecio al resto creyéndose intocable, o simple y pura estulticia humana?
Y con estos presuntamente implicados y posiblemente juzgados si la Fiscalía se echa para adelante, y el juez lo admite, tenemos también una doble reflexión que considero indubitable. ¿Cómo, hasta cuándo y cuántos, y por dónde empezará la Comisión ¿quiénes? Que estime los hechos antes de llevarlo a la Fiscalía? ¿Deben cambiar las leyes y reglamentos que puntualizan a los funcionarios en el ámbito familiar o de proximidad vivencial?
Aunque también todo esto debe responder de la ética personal. Al fin y al cabo es a los funcionarios en quienes descansamos nuestros impuestos (deberes y obligaciones) para el mantenimiento y futuras proyecciones del municipio confiándoles parte de nuestras nóminas en la seguridad de su honestidad e imparcial criterio. La señora Pérez-Hickman no ha debido entender que la mujer del César debe parecer honesta, además de serlo sin tacha alguna, siquiera rumores. Todo este embrollo de adjudicaciones parece ser que hace tiempo venía pergeñándose en puro nepotismo [» cuando se favorece a familiares en el trabajo o en cargos (más usado en ámbitos profesionales o políticos»)]. Además en un área tan sensible como la concejalía de Urbanismo tan susceptible de tejes y tejemanejes. En los muchos años que llevo en el periodismo nunca ha dejado la noticia en grandes titulares de estar ante los tribunales declarando alcaldes y alcaldesas, amén de concejales/as y técnicos/as.
Barcala debería reflexionar sobre ello y sobre todo porqué sus antecesores en el cargo tampoco supieron solucionarlo. Su compañía, obviamente no marital, pero sí muy próxima es el funcionariado pues pasa más horas con ellos/as que en casa (si descontamos el sueño). En España la costumbre de «colarse» es tan habitual que debería avergonzarnos, empezando por quienes tienen el poder, sea político o administrativo.
María Pérez-Hickman presidenta de la Asociación Moda Sostenible con sede en Barcelona? Un buen profesional debería informarse sobre quien escribe y no confundir a personas por el simple hecho de compartir apellidos. A la vista está, que usted no es un buen profesional.